2025-02-032025-02-03http://hdl.handle.net/11634/59724En este artículo el autor amplía el concepto de virginidad y lo estudia no solo a partir del aspecto físico o sexual del ser humano —especialmente de la mujer—, sino desde toda su plena expresión: que somos creaturas de Dios, y que el estado virginal de nuestro ser es una propiedad de la divinidad que nos fue dada como creatura llama- da a la vida inmaculada, que nos habita en propiedad, y además nos da la posibilidad de entrar en íntima comunión con nuestro Creador y Señor.application/pdfLa virginidad, espacio de la pobrezainfo:eu-repo/semantics/article