LA LOLLA DI RISO COME ADDITIVO NATURALE PER L’ADOBE: DALLE PROVE IN LABORATORIO AL PROGETTO DI UN CENTRO CIVICO PER CEPITÁ (COLOMBIA)
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Universidad Santo Tomás - Seccional Bucaramanga
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Lontano dalla frenesia delle metropoli sudamericane, incastonato sul fondo del secondo cañón più grande del mondo, sorge il pueblito di Cepitá, un gioiello fermo nel tempo, patrimonio tangibile dell’architettura colombiana. È dalla sua terra che nasce questo progetto. La prima parte di questo studio ha luogo in un laboratorio; il materiale, analizzato nelle sue proprietà fisiche mediante prove di caratterizzazione, ha preso forma diventando vero e proprio elemento costruttivo: l’adobe. Le sue potenzialità meccaniche sono state quindi messe alla prova. Riallacciandosi alla tradizione del luogo, ma anche apportando delle innovazioni, ne è stato migliorato il comportamento meccanico grazie all’utilizzo di un additivo naturale, ottenuto dagli scarti della lavorazione del riso, la lolla. È a questo punto che il materiale diviene architettura: il progetto di un centro civico riempie uno degli isolati di Cepitá, con lo scopo di diventare polo attrattivo sia per la popolazione locale sia per i visitatori. Si tratta di un complesso costituito da quattro corpi di fabbrica, collegati tra loro attraverso ampi camminamenti che delineano tre corti. L’edificio si integra pienamente nel contesto in cui sorge, sia per forma sia per dimensioni, creando continuità con l’intorno. Il fulcro visivo dell’intero progetto, però, è rappresentato da tre cupole tronche, che, in parte rompendo i ritmi e gli andamenti ortogonali del piccolo centro abitato, in parte guardando alle capanne a pianta circolare delle popolazioni precolombiane, portano all’estremo la tecnologia costruttiva della terra cruda.
Lejos del frenesí de las metrópolis sudamericanas, enclavado en el fondo del segundo cañón más grande del mundo, surge el pueblito de Cepitá, una joya congelada en el tiempo, patrimonio palpable de la arquitectura colombiana. Es desde su tierra que surge este proyecto. La primera parte de este estudio se lleva a cabo en un laboratorio; el material, analizado en sus propiedades físicas mediante ensayos de caracterización, tomó forma, convirtiéndose en un elemento constructivo eficaz: el adobe. Se pusieron a prueba sus propiedades mecánicas. Siempre se tuvo en cuenta la tradición constructiva del lugar, pero también se aportaron innovaciones, mejorándose su comportamiento mecánico gracias a la utilización de un aditivo natural, obtenido de los desechos de la producción de arroz, su cáscara. Es en este punto donde el material se convierte en arquitectura: el proyecto de un centro cívico ocupa una de las manzanas de Cepitá, con el fin de crear un centro de atracción tanto para la población como para los visitantes. Es un edificio de cuatro partes, conectadas entre sí con amplios corredores que forman juntos tres patios. El edificio encaja perfectamente en el contexto, tanto en forma como en dimensiones, creando una buena continuidad con el entorno. El núcleo visual de todo el proyecto está representado por tres cúpulas truncadas que, aunque si en parte rompen los ritmos y las direcciones ortogonales del pueblo, evocan los bohíos de forma circular de las poblaciones precolombinas y dan gran valor a la tecnología constructiva de la tierra cruda.
Lejos del frenesí de las metrópolis sudamericanas, enclavado en el fondo del segundo cañón más grande del mundo, surge el pueblito de Cepitá, una joya congelada en el tiempo, patrimonio palpable de la arquitectura colombiana. Es desde su tierra que surge este proyecto. La primera parte de este estudio se lleva a cabo en un laboratorio; el material, analizado en sus propiedades físicas mediante ensayos de caracterización, tomó forma, convirtiéndose en un elemento constructivo eficaz: el adobe. Se pusieron a prueba sus propiedades mecánicas. Siempre se tuvo en cuenta la tradición constructiva del lugar, pero también se aportaron innovaciones, mejorándose su comportamiento mecánico gracias a la utilización de un aditivo natural, obtenido de los desechos de la producción de arroz, su cáscara. Es en este punto donde el material se convierte en arquitectura: el proyecto de un centro cívico ocupa una de las manzanas de Cepitá, con el fin de crear un centro de atracción tanto para la población como para los visitantes. Es un edificio de cuatro partes, conectadas entre sí con amplios corredores que forman juntos tres patios. El edificio encaja perfectamente en el contexto, tanto en forma como en dimensiones, creando una buena continuidad con el entorno. El núcleo visual de todo el proyecto está representado por tres cúpulas truncadas que, aunque si en parte rompen los ritmos y las direcciones ortogonales del pueblo, evocan los bohíos de forma circular de las poblaciones precolombinas y dan gran valor a la tecnología constructiva de la tierra cruda.
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Idioma
Palabras clave
Adobe, architettura, Cepitá, laboratorio, lolla, terra cruda, Adobe, arquitectura, cascarilla de arroz, Cepitá, laboratorio, tierra cruda
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