Efectos del Ejercicio Aeróbico en la Enfermedad de Hígado Graso no Alcoholico (EHGNA) en Adultos Mayores de 40 Años: Revisión Narrativa
Cargando...
Fecha
2023-10-06
Autores
Director
Enlace al recurso
DOI
Google Scholar
gruplac
Descripción Dominio:
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Universidad Santo Tomás
Compartir
Documentos PDF
Cargando...
Resumen
La creciente prevalencia de la obesidad ha hecho de la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) la enfermedad hepática crónica más común. Se diagnostica; mediante una biopsia del hígado donde el hepatocito (o célula hepática), muestra un alto contenido de grasas. Como consecuencia, la EHGNA y especialmente su forma inflamatoria esteatohepatitis no alcohólica (EHNA) son la etiología en aumento más rápido de la enfermedad hepática terminal y el carcinoma hepatocelular.
La inactividad física, los hábitos alimenticios y el sedentarismo está relacionados con la gravedad de la enfermedad del hígado graso, independientemente del peso corporal, apoyando la hipótesis de que el aumento de la actividad física puede mejorar la enfermedad del hígado graso. Esta revisión resume la evidencia de los efectos del ejercicio físico en la EHGNA y la EHNA. Varios ensayos clínicos han demostrado que ejercicio aeróbico reduce el contenido de grasa hepática. A partir de los estudios clínicos y científicos básicos, es evidente que el ejercicio afecta a la enfermedad del hígado graso a través de varias vías. La mejora de la resistencia periférica a la insulina reduce la entrega excesiva de ácidos grasos libres y glucosa para la síntesis de ácidos grasos libres al hígado. En el hígado, el ejercicio físico estimula la lipolisis, disminuye la captación de ácidos grasos, previene el daño mitocondrial y hepatocelular a través de una reducción de la liberación de patrones moleculares asociados al daño.
En resumen, el ejercicio físico es una forma terapéutica probada para mejorar la recuperación del hígado por la enfermedad del hígado graso
Abstract
The increasing prevalence of obesity has made non-alcoholic fatty liver disease (NAFLD) the most common chronic liver disease. It is diagnosed by liver biopsy where the hepatocyte (or liver cell) shows a high fat content. As a consequence, NASH and especially its inflammatory form non-alcoholic steatohepatitis (NASH) are the fastest increasing etiology of end-stage liver disease and hepatocellular carcinoma.
Physical inactivity, eating habits and sedentarism are related to the severity of fatty liver disease, independent of body weight, supporting the hypothesis that increased physical activity may improve fatty liver disease. This review summarizes the evidence of the effects of physical exercise on NAFLD and NASH. Several clinical trials have shown that aerobic exercise reduces hepatic fat content. From the basic clinical and scientific studies, it is evident that exercise affects fatty liver disease through several pathways. Improving peripheral insulin resistance, reduces excessive delivery of free fatty acids and glucose for free fatty acid synthesis to the liver. In the liver, physical exercise stimulates lipolysis, decreases fatty acid uptake, prevents mitochondrial and hepatocellular damage through reduced release of damage-associated molecular patterns.
In summary, physical exercise is a proven therapeutic way to improve liver recovery from fatty liver disease.
Idioma
spa
Palabras clave
Citación
Murcia Moreno, P. B. (s.f.). Efectos del Ejercicio Aeróbico en la Enfermedad de Hígado Graso no Alcoholico (EHGNA) en Adultos Mayores de 40 Años: Revisión Narrativa. [Trabajo de Maestría, Universidad Santo Tomás]. Reportorio Institucional.
Colecciones
Licencia Creative Commons
Atribución-NoComercial-SinDerivadas 2.5 Colombia